El aceite de oliva virgen es el más sano, beneficios y rico de todos los aceites que existen. Hoy en Derbós, Laboratorio Natural, queremos brindarle un pequeño homenaje, y qué mejor manera de hacerlo que escribir un post sobre este saludable oro líquido, que tantos beneficios nos puede proporcionar.

Tipos de aceites de oliva

En el mercado podemos encontrar tres tipos de aceite de oliva:

1. Aceite de oliva simple o refinado
2. Aceite de oliva virgen
3. Aceite de oliva virgen extra

Desde el punto de vista nutricional, las opciones que más se recomiendan, por ser más saludables, son la 2 y la 3, debido principalmente a su pureza, ya que se evita la alteración o procesado durante su fabricación.

Como condimentos en la cocina, las propiedades del aceite de oliva son innumerables, pero si lo consumimos crudo, sus beneficios y cualidades con aún mayores. Para que nos resulte ventajoso, la cantidad recomendada es de 2 a 3 cucharas diarias (unos 40 g). Sigue leyendo y descubre todo lo que el aceite de oliva puede hacer por ti.

– Regula los niveles de colesterol en sangre gracias a los ácidos grasos monoinsaturados que contiene.

– Ayuda a reducir la hipertensión gracias a los poli-fenoles y el ácido oleico.

– En el aparato digestivo, actúa como protector frente al exceso de ácidos del estómago.

– Previene el estreñimiento, mejorando nuestras digestiones y aliviando la hinchazón del estómago.

– Mejora la absorción de calcio, magnesio y zinc. Por lo que favorece el crecimiento óseo.

– Es excelente para los diabéticos porque una cucharadita es muy útil para controlar la glucosa en sangre.

El aceite de oliva es un producto natural y muy cotidiano en nuestro día a día. Es fantástico para cuidarnos por dentro y por fuera. Pero el éxito de este oro líquido, ha provocado que actualmente en el mercado encontremos aceites que bajo la etiqueta de “virgen extra”, no lo son realmente. Así que cuidado, y comprobad que el aceite que compráis es realmente de los buenos.

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